Juan Manuel Sánchez

Un día me di cuenta de que la Arquitectura no necesita palabras. Necesita ser intuida.

IDEARIO

Como decía mi antiguo profesor de proyectos: a veces ante ciertas imágenes es mejor callar y simplemente observar y percibir sensaciones.

EXPOSICIÓN DE IDEAS MEDIANTE BOCETOS
En este lugar hago una breve exposición de ideas por temáticas difusamente clasificadas, donde me di cuenta de la importancia del Alzado frente a la insustituible Planta para explicar sin palabras las ideaciones. Es por ello que muchos de estos bocetos no presentan la correspondiente planta, ya que se intuye el proyecto casi sin ella.
He recurrido al grafismo del boceto manual como intento de recuperar el camino perdido en estas últimas décadas de lo artesanal y manual, que evoca en nuestra imaginación sensaciones más humanas y cálidas que las actuales infografías, precisas, frías, aunque curiosamente engañosas en muchos casos.

QUIÉN ES JUAN MANUEL SÁNCHEZ
Arquitecto de profesión, empecé mi andadura profesional en el ámbito técnico del control de obra revisando diversos aspectos constructivos de proyectos y la ejecución de los mismos en obra para empresas del sector. Siempre predominaba en esta etapa inicial el análisis puramente constructivo y estructural.
Aún hoy me dedico en gran medida a analizar estos aspectos en los proyectos en los cuales colaboro con otros compañeros, delegando la parte de diseño en estas colaboraciones a estos profesionales.
Posteriormente inicié el ejercicio propio y libre de la profesión desarrollando el grueso de mis proyectos para profesionales de la promoción inmobiliaria.
Debido al parón inmobiliario de este país de estos años atrás y en el que me vi afectado, sin querer me tuve que replantear los “principios existenciales” de mi trayectoria profesional, resultando para mí una novedosa y singular forma de ver la arquitectura.

CÓMO ENTIENDO YO LA ARQUITECTURA
Los arquitectos, casi siempre, hemos puesto todo el énfasis en el aspecto analítico en nuestras ideaciones de nuevos proyectos. Muchas veces con discursos justificativos excesivamente guiados y que, además, hay que exponer a modo de ponencia frente a un hipotético tribunal que valorase nuestro trabajo.
Para mí, esta parte de la exposición del discurso de la ideación de los proyectos se viene desarrollando con excesiva importancia y casi diría yo sustitutiva a veces en gran medida del proyecto gráfico a defender. Al fin y al cabo los espectadores de la Arquitectura (cualquier observador) la observan sin que nadie esté al lado explicándole cuál fue la ideación del proyecto.
Analizando proyectos ganadores de concursos sin estudio previo de los mismos por mi parte, me di cuenta de que, en muchas ocasiones, aquello que yo percibía in situ no se correspondía para mí con las ideas expuestas por sus autores cuando posteriormente estudiaba sus memorias de ideación. Lo cual me hizo reflexionar sobre la posibilidad de que estuviésemos los arquitectos pecando por dar un exceso de importancia a la originalidad de las ideas de proyecto que, al fin y al cabo, debían quedar espectacularmente frente a un hipotético tribunal, pero que la mayor parte de los mortales ni las apreciaban ni las intuían.

Un día me di cuenta de que la Arquitectura no necesita palabras. Necesita ser intuida.
Como decía un antiguo profesor de proyectos: a veces ante ciertas imágenes es mejor callar.